federacion@favorfilii.com LP 657 91 93 97 TF 668 84 33 96

Únete

Motivos para la Custodia Compartida

Las rupturas matrimoniales o de parejas, los divorcios y separaciones es una realidad cada vez de mayor importancia y repercusión social. España es el país de la Unión Europea donde mas divorcios hay. Y Canarias ocupa uno de los primeros lugares. Es decir, el índice de divorcios en Canarias es de los más altos de Europa.

En cada uno de estos dolorosos traumas ha de acordarse quién ha de tener la guarda y custodia de los hijos menores de edad. Nuestra legislación considera la custodia como la tenencia o control físico y la distingue de la patria potestad que considera como el conjunto de derechos y obligaciones que corresponde a los padres sobre cada hijo no emancipado.

Según la legislación actual, en caso de separación o divorcio, la pareja, de común acuerdo, puede determinar la modalidad de custodia que desea para sus hijos, La monoparental a cargo de uno solo de los progenitores, o la custodia compartida a cargo de los dos.

En el caso de que éste acuerdo no se produzca, un juez tendrá que decidir por ellos y lo hará, concediendo la custodia a la madre, en una gran mayoría de los casos, lo que significa que la madre se queda con los hijos y con el disfrute de la vivienda hasta que los hijos se emancipen, y que el padre tiene que salir de la casa. El Juez le fijara un régimen de visitas para poder ver a sus hijos dos tardes a la semana y tenerlos consigo dos fines de semana al mes (hasta las 20 horas del domingo normalmente).

Puede luchar por conseguir la custodia compartida, pero si su ex pareja se opone a ello la actual redacción del artículo 92 del Código Civil le va a complicar mucho, muchísimo, las cosas. El Juez podrá acordar excepcionalmente la guarda y custodia compartida, pero, en aplicación de la ley, no lo hará si no hay un importante grado de armonía y cordialidad entre los progenitores y será inviable si uno de los progenitores, normalmente la mujer, se opone. Es decir, en la práctica, la custodia compartida es imposible si la mujer no quiere compartir la tenencia y cuidado de los menores, que así consigue la custodia exclusiva o monoparental a su favor y el hombre queda reducido a un padre periférico que no puede ni entrar en su casa. Los menores perciben que su padre les abandona sin comprender bien por qué. Nadie se atreve a contarles la mentira de que todo esto se hace por su bien “supremo” (Favor Filii).

Al amparo de esta legislación ¿Qué interés pueden tener las mujeres en trance de separación a negociar algún acuerdo? si lo pueden tener todo ¿Por qué conformarse con menos?

Desde Federación Canaria “Favor Filii” entendemos que nuestra legislación no responde a las necesidades actuales de la sociedad. Esta hecha para la sociedad ya superada de “padre proveedor, madre cuidadora” Es injusta y propicia muchos problemas porque la injusticia es difícil de tolerar. Es discriminatoria. Promueve patrones de vencedores y vencidos y sentimientos de culpa y abandono en los niños, que sienten cómo uno de sus progenitores, el padre casi siempre, se aleja de ellos. Las consecuencias de su aplicación alcanzan a la familia extensa tan importante para los menores.

Pero, sobre todo, no respeta el Derecho del Niño a tener un padre y una madre en igualdad de condiciones. Le ponen un padre que se pasa las tardes de “visita” trayéndolo y llevándolo a las actividades extraescolares sin tiempo para implicarse en su vida. Tampoco respeta el derecho-obligación de los padres a formar y educar a sus hijos y a tenerlos en su compañía.

Aunque en las sentencias los jueces niegan al marido compartir la custodia, el cuidado de los menores con su ex, conceden, en un párrafo que suena a premio de consolación, la patria potestad, ahora si, compartida. Pero la patria potestad sin la custodia es en concepto vacío. Todos sabemos que en la práctica la patria potestad la ejerce quien ejerce la custodia. Incluso está así establecido en los Códigos de algunos países. Así es que, a los padres, además de quitársele la custodia, en la práctica se les escamotea también nada menos que buena parte de la patria potestad.

La sociedad actual dista mucho de la de hace décadas. Las mujeres han adquirido habilidades y capacidades que le permiten incorporarse al mundo del trabajo, a un mundo que era antes casi exclusivamente masculino. Por otro lado los hombres se han implicado más en las tareas del hogar y en el cuidado de los hijos. Hace años los hombres tenían vergüenza de coger en público un niño en brazos. Hoy se les ve paseándolos en carritos y saben poner pañales o preparar un biberón. Y si no lo saben están dispuestos a aprenderlo y a ayudar sin el menor reparo. Se han incorporado también a un mundo que antes era exclusivamente femenino. Los roles de “padre proveedor y madre cuidadora” hoy son historia. Las leyes que regulaban aquellas familias, no valen para las de ahora. Lejos de solucionar problemas, los crean y algunos muy dramáticos. Estos problemas y dramas también deben de ser ya historia.

Las leyes han de adaptarse a las nuevas realidades sociales, a los nuevos modelos de familias. La inmensa mayoría de naciones (en la Unión Europea 23 de los 27 países) han evolucionado en sus legislaciones sin complejos ni prejuicios, adaptándose a los perfiles de las familias actuales y teniendo la custodia compartida, en caso de desacuerdo, como opción principal en los casos de separación o divorcio y no como posibilidad excepcional, tal y como establece la legislación española. En nuestro entorno inmediato Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Portugal y el Reino Unido (con algunas precauciones). En algunos estados americanos han llegado a establecer la presunción de que la custodia compartida es siempre coincidente con el mejor interés del menor (por supuesto sujeto a prueba en contrario). Otros estados americanos sin llegar a la presunción reconocen su estrecha relación con el mejor interés del niño.

Francia fue el primer país de Europa en legislar la custodia compartida como opción preferente en caso de divorcio en el año 2001 de la mano de Segolene Royal, Ministra de la Familia y la Infancia, socialista y feminista. Los países europeos, siguiendo el ejemplo de Francia, fueron modernizando sus legislaciones En España, cuatro años más tarde, en el año 2005, estuvo a punto de hacerse también cuando se aprobó la actual ley, pero la presión de las feministas radicales consiguió a última hora cambiar la redacción del articulo 92 y meter la custodia a favor de la mujer prácticamente como opción preferente dado su carácter “exclusivo” tal y como quedó finalmente redactado finalmente. Caminamos en lugar de hacia delante, hacia atrás. En Francia fue entonces, una socialista y feminista quien lideró el cambio, fue quien dijo:

“Cada hijo tiene el derecho de ser educado por su padre y por su madre con independencia de la situación familiar. Hay que reafirmar el papel del padre cuando está marginado por el divorcio. La fórmula de compartir el tiempo del hijo entre sus dos padres a partes iguales, según un ritmo general de una semana de cada dos, es la que mejor puede responder a las necesidades del niño».

Las organizaciones feministas la apoyaron. Realmente querían la igualdad. En España es ahora también otra mujer, Ministra, quien dice: ”La custodia compartida tiene ventajas pero solo si la mujer quiere llevarse bien con su ex” Es decir tiene ventajas solo y únicamente si la mujer quiere que tenga ventajas. Lo conveniente para los niños queda olvidado en este punto.

Dentro de España están escapando de esta antigua miseria de la custodia monoparental preferente a favor de la mujer, aquellas comunidades que pueden legislar sobre la familia. Aragón, Cataluña y muy recientemente Valencia tienen ya sus propias leyes y aplican la custodia compartida de modo preferente o por defecto en caso de desacuerdo entre los cónyuges. Legislaciones que promueven el derecho fundamental de los pequeños a seguir teniendo, tras la ruptura, padre y madre en igualdad de condiciones. Galicia, Euskadi, Navarra, Murcia y Baleares, tienen proyectos muy avanzados o próximos a aprobarse. El Senado de nuestro país ha instado al Gobierno a cambiar la ley. Parlamentos de las comunidades autónomas, ayuntamientos, autoridades del poder judicial, Defensor del Pueblo y defensores de las comunidades lo han pedido también. Las encuestas dicen que el 80% de los españoles están a favor de que la ley se cambie.

Si es el interés supremo del menor… ¿Por qué no se ha hecho ya?

Múltiples asociaciones en toda España luchan también por hacer los cambios necesarios, Federación Canaria “Favor Filii” es una Federación que aglutina a varias de ellas. Queremos que se cambie la ley. Queremos una mejor situación para los hijos de padres separados. La pareja se rompe, se separa. Los hijos, no. No los separemos ni del padre ni de la madre. Que ambos padres puedan participar e influir sobre el desarrollo y la evolución física y psicológica de sus hijos y tener un contacto equitativo con los mismos. Que la situación de los niños sea, dentro de lo posible, lo más parecido a la de antes de la ruptura. Queremos ser como aquellos que ya están amparados por una ley más justa.

Tanto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos como la ONU apelan a la custodia compartida como una vía de igualdad y protección de los derechos del niño. Una legislación como la nuestra que IMPONE a una de las partes en litigio lo que dice la otra genera graves problemas de relación entre los padres que terminan utilizando a los hijos, consciente o inconscientemente, en contra del otro progenitor para su venganza personal en algunos casos y casi siempre para manipularlo cuando no chantajearlo.

A cualquier progenitor involucrado con sus hijos, la sola idea de separase de ellos y convertirse en un “visitante”, le provoca un dolor intenso, una desesperación profunda y un desconcierto abrumador, crisis que suele conducir a situaciones de impotencia y autodestrucción personales. La legislación francesa suprime el concepto de derecho de visita, tan humillante, por entender que padre y madre tienen el derecho y el deber de mantener relaciones personales con el niño.

Federación Canaria “Favor Filii” ha nacido con el firme propósito de ayudar a las personas que están pasando por esta injusta e incomprensible situación, dar a conocer estos problemas y pedir la ayuda y colaboración de todos para cambiar la ley.

La custodia compartida, se presenta como una opción superadora que permite que el padre pueda seguir criando a los hijos pese al divorcio; que la madre tenga el “confort psicológico” de no asumir sola todas las responsabilidades de la crianza y que los hijos no pierdan a ninguno de sus padres en su rol de criador activo.

La Custodia Compartida es un derecho, al que no se puede ni debe renuncia. Un derecho que nace de la familia y que hay que respetar durante y después del matrimonio.

Sobre la base del derecho a la custodia compartida se puede llegar a cualquier tipo de acuerdo mutuo que tenga en cuenta las necesidades de los hijos y de cada uno de los progenitores sobre el tiempo de convivencia con uno u otro ex-cónyuge: la distancia de las viviendas, la colaboración económica, la educación de los hijos, las nuevas posibilidades laborales de alguno de los progenitores, las nuevas relaciones de pareja o matrimoniales, etc. Eliminada la custodia compartida, nada de esto es posible dentro del sentido común sino por el contrario se aboca a una lucha en la que los más perjudicados serán los menores.

Federación Canaria “Favor Filii” manifiesta su total conformidad con los equipos de profesionales que en el ámbito internacional tienen como principales ventajas de la custodia compartida las siguientes:

  • La custodia compartida ayuda a prevenir que un progenitor (normalmente el que tiene la custodia) enfrente y manipule, consciente o inconscientemente a los menores contra el otro progenitor.

    • Se reduce el sentimiento de culpabilidad del menor frente a la separación.
    • No se ve inmerso en un conflicto del que no tiene culpa.
  • Cada uno de los padres juega un rol útil e importante en la vida de los hijos luego de la separación.

    • Se fomenta la conciliación laboral y familiar para ambos progenitores evitando la tradicional “madre pollo” cuidadora de los niños y trabajadora.
    • Se fomenta el reparto de tareas, la coparentalidad y la corresponsabilidad familiar.
    • La crianza de los hijos recae de forma equitativa, tanto en el plano económico como material y temporal sobre ambos padres.
  • Eliminación de conflictos por gastos de manutención, ya que, al jugar un rol activo y permanente en la crianza de los hijos, ambos padres son plenamente conscientes de las necesidades de sus hijos.

    • El reparto del tiempo de crianza y de los gastos recae sobre ambos progenitores, siendo una responsabilidad compartida la asunción de gastos corrientes.
    • Es falsa la creencia de que la custodia compartida se utiliza para evitar pagos de manutención dado que durante los días en que los hijos permanecen bajo el cuidado de cada progenitor, éstos, necesitan cuidados y atenciones… los niños no “viven del aire” estando con papá, también consumen alimentos, agua, luz, se trasladan por carretera, se les compra juguetes y ropa, etc…
  • Con este tipo de custodia los padres deben establecer un sistema de cooperación para poder organizarse y cubrir de forma correcta las necesidades de sus hijos. Este sistema de cooperación es asimilado por los hijos, aprendiendo que se puede convivir como personas civilizadas aun estando separados.

    • La mejor forma de llegar a acuerdos se produce cuando ninguno de los progenitores somete o se siente sometido por el otro. No hay perdedores ni ganadores (en realidad nunca los hay tras un contencioso). En breve espacio de tiempo se establecen acuerdos, pautas y maneras de compartir y resolver acuerdos cotidianos por el interés de los hijos.
    • Evitamos los “niños maleta” que con el modelo de custodia exclusiva se fomenta. En un “régimen de visitas” de fines de semana alternos es la mamá (normalmente) quien debe preparar el vestuario: lavar, planchar, hacer la maleta. Siendo este un rol obsoleto. El padre no puede elegir la ropa ni tiene sentido ocuparse de tal tarea puesto que casi no puede cuidar de sus propios hijos dado que no tiene tiempo para ello. La custodia compartida establece periodos de descanso y alternancia en esta tarea. Cada progenitor procurará lo necesario para que sus hijos se encuentren en condiciones durante el tiempo que convive con su padre o madre y éstos también pueden descansar durante los tiempo que no cuidan de sus hijos. Así los niños/as no tienen que andar con maletas.
  • Refuerzo de los lazos familiares por ambos lados. Con la custodia compartida los hijos tienen la oportunidad de integrarse de forma más fidedigna a las familias de ambos progenitores.

    • Abuelos y abuelas, tíos y tías.. Los menores pueden establecer lazos afectivos con su familia extensa y no exclusivamente con la una parte.
    • Se dan casos de abuelos/as con nietos por parte de un hijo y otros de una hija ¿Qué sentido tiene que en el primer caso el interés supremo de sus hijos sea disfrutar de ellos y en el segundo caso casi no puedan ni verlos? La justicia no está siendo coherente con el concepto “Favor Filii” es una definición jurídicamente no descrita y llena de subjetividades y contradicciones como esta.
  • La comunicación entre padres e hijos se da una manera mucho más fluida, ya que cada padre tiene un momento y espacios específicos para compartir con ellos.

    • Realizar las tareas con ellos, aprender de tus hijos y ellos de ti, acostarlos, conocer sus gustos alimentarios, tener tiempo para pasear, jugar y charlar… la custodia compartida ofrece espacios de convivencia relajados y suficientes para conocernos mejor a diferencia de los estresantes “regímenes de visitas” que suponen una situación de cumplimiento estricto de horarios que en ocasiones trastornan los planes y el bienestar de los menores y son utilizados como “casus belli”, de acoso y de sometimiento de un progenitor sobre el otro.
  • En los países en los que se han modificado las antiguas leyes (hijos, viviendas y pensiones a favor de la mujer) y se ha impuesto la custodia compartida en caso de desacuerdo, ha disminuido el número de divorcios drásticamente, así cómo el rendimiento escolar y comportamiento social de los menores hijos de padres separados que se ve mejorado.

  • Un reciente estudio de la Generalitat Catalana sobre el aumento de la violencia en las parejas jóvenes, concluye: “Entre las causas destacan: 1.- las dificultades de convivencia en un entorno desestructurado o sin la presencia de una de las figuras paternas”

En resumen, la custodia compartida es la opción que mejor puede proteger el interés superior del menor; la más justa para todos, la que promueve patrones de conducta más solidarios y una verdadera igualdad.

  • Constitución Española, Art. 14: “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
  • Convención de los Derechos del Niño, Art. 18: “Los estados partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del principio de que ambos padres tiene obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y desarrollo del niño”.
  • Convenio para la protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, Art. 5 :” Los cónyuges gozarán de igualdad de derechos y responsabilidades civiles entre sí y en sus relaciones con sus hijos, por lo que respecta al matrimonio, durante el mismo y en caso de su disolución”

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies